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El pintor Pablo Uranga

Infancia y juventud

Pablo Uranga y Diaz de Arcaya nació en Vitoria el 26 de Junio de 1861, hijo de José Blas de Uranga, oficial de la Administración militar y de Juan Bautista Diaz de Arcaya, en el número 94 de la calle Pintorería, en plano centro de la ciudad. Aunque por nacimiento era alavés, su origen era en parte guipuzcoano como lo demuestra su partida de nacimiento.

Su infancia transcurrió normalmente hasta que a los diez meses, su madre murió y el padre, desesperado, ingresó en un convento de Cartujos. Pablo quedó viviendo con su abuelo paterno hasta que el padre salió del convento y contrajo matrimonio con Tomasa Gogorza, quien será la auténtica madre de Pablo. Sin embargo, cuando Pablo tiene ocho años, su padre muere repentinamente y la casa familiar de Vitoria se desmonta. La viuda con los tres hijos , Pablo y sus hermanos Fernando y María, hijos del segundo matrimonio, se marchan a vivir a Elgeta, donde estaba de Párroco su cuñado, Fernando Antonio de Uranga.

En el curso 1874-75 estudia en el internado jesuita de Orduña, despuntando ya en sus dotes para el dibujo. A la vista de estos resultados, Pablo deja el internado y vuelve a Aberasturi. De allí marchará a Vitoria, nuevamente con el tío Marcelino, quien había edificado una casa en la calle San Prudencio, para estudiar en la futura Escuela de Artes y Oficios, llamada entonces Academia de la Escuela de Bellas Artes, en los cursos académicos 1878 -79 y 1879-80.

Pablo va a continuar su juventud viajera y de Vitoria marchará a Jerez de la Frontera, donde un tío, hermano de su madre, Abad de la Colegiata, le recibe y educa. El año 1884 marcha a Madrid. Una vez en la capital de España ingresó en la Real Academia de San Fernando y recibió clases de dibujo, colorido, anatomía y composición artística de diferentes profesores como Diáscoro Puebla, Alejo Vera, Pablo Hombrados, Madrazo y José Parada.

La influencia del Museo del Prado

Sin embargo, no fue en la Academia de San Fernando donde se formó su personalidad, sino en el Museo del Prado donde crecieron y tomaron forma sus instintivas tendencias coloristas y la manera de representar sus representaciones de la vida. Además de, por su formación, Madrid va a ser importante, porque allí va a conocer a una figura fundamental, al escultor bilbaino Paco Durrio con quien recorrió las cercanías de Madrid, El Escorial, Toledo y se inició en al admiración del Greco. Será además Durrio, quien anime a Uranga a marchar a París en 1888, donde el escultor bilbaino estaba pensionado por la Diputación de Vizcaya.

En Paris Uranga va a combinar su vida bohemia con la del aprendizaje y formación. En estos primeros años Uranga va a vivir con Paco Durrio en su " atelier " de Montmartre. Es también el escultor bilbaino quien le presenta a Ignacio Zuloaga cuando este llega a Paris en 1890. A partir de ese momento su amistad va a ser inquebrantable. Fraguada la relación entre ambos, dos pintores más, se unirán al grupo, Santiago Rusiñol y José María Jordá, formando aquella república de vascos y catalanes. Estos años en Paris , son años de alegría, de diversión pero también de formación.

París es especialmente importante para Uranga ya que le permite aprender, salir del estrecho marco de la pintura española del momento e ir haciéndose un nombre en el panorama artístico de la época. De esta forma sabemos que desde 1893 formaba parte de la " Sociedad de Artistas Independientes ", formada por casi 100 pintores, entre los que se encontraban Pierre Bonnard, Tolouse - Lautrec, Regoyos, Losada, Zuloaga, Ruisiñol, Utrillo, etc.

Su primera exposición en París (1897)

Sin embargo, el momento más importante de su biografía parisina constituye su primera exposición individual, el 3 de marzo de 1897 en Le Barc de Bouteville. Uranga expuso 92 obras entre oléos, agua fuertes , dibujos y un único pastel.

Ya desde este momento el pintor va a manifestar claramente cuales son los temas favoritos: abundan los temas taurinos, los paisajes, los tipos costumbristas, interiores, retratos, etc. Sin embargo, y cuando el porvenir le era más favorable , en un gesto bastante típico de su carácter, decide abandonar París y volver a su Elgeta querida. En 1901 participa en la exposición modernista de Bilbao y ese mismo año suscribe el manifiesto contra Benillure que distintos artistas vascongados enviaron a la revista " Juventud ", criticando las manifestaciones que contra el impresionismo había realizado el escultor al ser nombrado Académico de San Fernando.

A comienzos de 1903 se casa con una joven maestra vitoriana, Prudencia Lejarreta, en Mondragón. Aunque el matrimonio continúa residiendo en Elgeta, Pablo, artísticamente hablando, tiene sus miras puestas en Bilbao.

Madurez

Hacia 1906 Pablo Uranga decide trasladarse a su ciudad natal, Vitoria. Allí permanecerá hasta 1918, coincidiendo en gran medida con su etapa de mayor esplendor artístico. En Vitoria mantuvo abierto su estudio de pintor, primero en la calle Fueros Y más tarde en el número 35 de la calle Francia.

El año 1907 supone hasta cierto punto , la consagración de Uranga , en su patria , ya que recibe importantes encargos y constigue premios en distintas exposiciones . Por encargo de D.Ramón de la Sota, Uranga va a abordar un género que continuará con bastante fortuna, la pintura de historia. Para decorar el palacete del industrial vizcaino realizará una pintura, modo de tapiz titulada "Bienandanzas y Fortunas de Lope Garcia de Salazar "

Sin embargo, la obra de temas históricos que más fama le va a dar será el triptico titulado " Las bodas de la Paz ", con la que concurrió a la Exposición Hispano - Francesa de Zaragoza de 1908, obteniendo por ella la medalla de plata. El tríptico fue el encargo de un mecenas vizcaino, el Marqués de Olaso, para la decoración de su palacio en Sal Salvador del Valle. Uranga pintó también los techos y sabemos que la decoración se completó con la obra de otros pintores como José Arrúe quien en 1912 realiza una pintura para el comedor del palacio.

La segunda década del siglo XX comienza de manera favorable para el pintor. En el plano personal nace su segundo hijo. Pablo; en lo profesional continúa enviando obras a distintas exposiciones, incluso en el extranjero.

Miembro de la Asociación de Artistas Vascos

En octubre de 1910 acude a Bilbao para participar en la sexta Exposición de Arte Moderno con siete obras, y ya desde entonces participa activamente en lo que terminará por ser la Asociación de Artistas Vascos. El primer paso fue la creación del Círculo de Bellas Artes de Bilbao en el que Uranga estuvo presente desde el comienzo. De este primer paso surgirá el 11 de noviembre de 1911 la Asociación de Artistas Vascos y sabemos que en 1913 Uranga formaba parte de la misma. Entre tanto, su amistad con Zuloaga continúa y en mayo de 1913 le acompaña al homenaje a Goya en Fuendetodos, en el que Zuloaga es nombrado Hijo Adoptivo de la Villa.

El año 1914 es un hito importante en la actividad artística del pintor. En marzo marcha a Bruselas para participar en la llamada Exposición de Libre Estética en homenaje a Dario de Regoyos, recientemente fallecido. En 1914, acude a la Exposición de Arte e Industria de Eibar inagurada el 24 de junio, organizada por su amigo Ignacio de Zuloaga. Además de Uranga acudirán la mayor parte de los miembros de la Asociación de Artistas Vascos. A pesar de que Uranga, como vemos, va cosechando importantes éxitos en las distintas exposiciones, lo que le permitía salir adelante y ganarse la vida eran los distintos encargos que recibía, especialmente las decoraciones de iglesias (Betoño, Zaldibia, Tolosa, Eskoriatza, Elgeta, etc.)


Fuente en homenaje a Pablo Uranga.

En agosto del año 1915 participa en el " Tercer Concurso Obrero y Exposición Artística, Industrial, Agrícola y de Enseñanza " de gran impacto en Vitoria, ya que a su clausura asistió Alfonso XIII. Uranga participó fuera de concurso y obtuvo un importante reconocimiento de la prensa local.

Aunque como acabamos de ver, el reconocimiento incluso en su tierra natal, comienza a llegar a Uranga, la vida en Vitoria les resulta difícil y la familia decide trasladarse a San Sebastián, donde residirán en el barrio de Okendotegi al haber conseguido su mujer una plaza de maestra por mediación de los frailes de Aránzazu.

En estos primeros años de vida donostiarra, y especialmente hasta 1925, Uranga permanecerá ligado a la vida cultural bilbaina y a la Asociación de Artistas Vascos. Así, en 1919 participará en tres importantes acontecimientos artísticos: en febrero, la Exposición colectiva de la Asociación de Artistas Vascos, en la que Uranga participa con dos obras (" Un Hogar " y " Calle de Elgeta "); en mayo y junio participa así mismo en la Exposición Hispano- Francesa de Zaragoza donde se exhiben obras de importantes artistas como Marquet, Bonnar, Blamick, Picasso, Nonell, y Gargallo.

Con los mejores pintores de la época

Sin embargo el acontecimiento artístico de mayor resonancia es la Primera Exposición Internacional de Pitura y Escultura celebrada en Bilbao, en agosto - septiembre de 1919. Uranga envia tres obras: " La comida " , " Campanario de Elgeta " y " El Parral de Segovia ". Comparte sala con otros pintores como: José Solana, Ricardo Canals, Picasso, etc.

Estos años suponen para Uranga el inicio de cierto retiro, primero en su refugio de Okendotegi y más tarde en el barrio de Loyola, aunque continúa vinculado a las distintas exposiciones como las que se celebra en Gernika con motivo del Tercer Congreso de Estudios Vascos en septiembre de 1922. Es también cuando el pintor prosigue su relación artística con la Diputación Foral de Guipuzcoa. Este ciclo tan favorable se cierra con el viaje que realiza con Zuloaga a Estados Unidos y Cuba.

En diciembre de 1924 embarcan en lo que resultará la primera y única aventura americana del pintor vasco. Juntos, Uranga y Zuloaga, recorrieron la geografía americana: primero Nueva York, luego Palm Beach y finalmente La Habana. Aunque continuó trabajando hasta casi el final de sus días, desde la vuelta de su viaje americano Uranga vivirá más retirado en su casa del barrio de Loyola, en villa Urtxo, construida con las ganancias obtenidas en el mencionado viaje. A pesar de su voluntario continuó enviando obras a las distintas exposiciones que se realizaban. Uno de sus últimos trabajos que se le ha documentado, es la realización de una pintura mural para el batzoki de Soraluze en mayo de 1933.

Al año siguiente, concretamente el siete de noviembre de 1934 Uranga fallece de un cáncer de pulmón en su casa de Loyola. En 1944, su amigo Ignacio de Zuloaga le dedica uno de los homenajes más significativos y cariñosos que se recuerden, al colocar en la fuente de Elgeta un medallón con su imagen modelado por su común amigo de juventud Paco Durrio. El homenaje tuvo una gran cobertura gráfica y periodística, contribuyendo así a rescatar la figura del pintor del olvido.

Con el paso del tiempo, la figura del pintor ha ido recobrando el lugar que le correspondía. En 1971 su obra se incluye en la exposición " 50 años de Pintura Vasca " organizada por el MEAC. En febrero de 1974 la Gran Enciclopedia Vasca le dedica un fascículo con reproducciones a color en la colección " Biblioteca de Pintores y Escultores Vascos de Ayer, Hoy y Mañana ".

Formación artística

La formación del pintor es variada y diversa por lo que es aconsejable referirnos a la misma dividiéndola en etapas:

  • Formación en Vitoria ( 1878-1880 )
  • Jerez de la Frontera ( 1881-1884 )
  • Madrid ( 1884-1888 )
  • París ( 1888-1897 )

Evolución artística

Una de las principales características de Pablo Uranga fue su independencia, su individualismo, que le marcó tanto en el plano humano como en el artístico. Por ello, y ciñiendonos exclusivamente a su evolución artística, resulta difícil adscribirle a una corriente pictórica o a un estilo, ya que aunque algunos le influyen, no encaja plenamente en ninguno.

Podríamos considerar una primera etapa justamente anterior a su viaje a París, hasta 1888. En esta primera etapa Uranga se muestra claramente deudor de la formación que ha recibido tanto en la Escuela de Arte y Oficios de Vitoria como en la Academia de Santo Domingo de Jerez de la Frontera.

Fue un artista precoz, tal y como lo demuestra una acuarela que realizó a los once años de edad, pero la mayor parte de la obra conservada de esta primera etapa tanto en óleo como en dibujo, lo muestran muy clásico, muy academicista, como un pintor en proceso de formación tanteando cual es el camino que seguirá. Su marcha a Madrid, a estudiar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando le abrirá nuevos horizontes, no sólo porque le permite continuar su aprendizaje formal, sino porque le lleve a conocer de primera mano la pintura clásica española y muy especialmente Velazquez, Goya y el Greco en sus frecuentísimas visitas al Museo del Prado. La admiración que siente por este último, por el Greco, le llevó a viajar a El Escorial y conocer con mayor profundidad su obra. Este conocimiento y admiración de la tradición clásica española será una de las características que acompañarán a Uranga durante toda su trayectoria artística.

El paso adelante en la evolución artística del pintor se producirá con su marcha a París y el contacto con la vanguardia del momento. Por su relación, primero con Paco Durrio y más tarde con Zuloaga y la " banda de catalanes ", Uranga va a conocer a los artistas más innovadores del momento como Gaugin, se va a relacionar con críticos como Charles Morice y en definitiva va a conocer las vanguardias de primera mano. Sin embargo, Uranga va a continuar manifestando su independencia y aunque va a estar influenciado por el impresionismo en aspectos concretos como el color o la luz, nunca lo asumirá plenamente y terminará por crear un estilo propio con fuerte influencia de la tradición de la escuela clásica española.

Artista independiente a las nuevas corrientes

Pablo Uranga se nos muestra como un artista influido por el impresionismo, mostrando el gusto por la tradición española, pero al mismo tiempo rupturista y ferozmente independiente. La influencia del impresionismo es evidente especialmente en el color y la luz, como ya veremos más detenidamente, y resaltándo un nuevo concepto del arte, una renovación temática copiándo directamente de la naturaleza y olvidando los modelos y las litografías de las aulas. En definitiva, una renovación técnica y por encima de ello, la visión totalmente subjetiva del acto de la creación artística.

La necesidad de interpretar o simplemente de plasmar la naturaleza es otro de los factores que acercan a Uranga al impresionismo. Interpreta la naturaleza y la expresa a su manera , muchas veces de forma intimista y otras veces subordinada a las figuras que pueblan estos cuadros. Sin embargo, la evolución de Uranga dará un paso más adelante, se desmarcará de lo que realizan sus compañeros y llegará a un rupturismo poco frecuente en ese momento.

En definitiva encontramos en Uranga una evolución artística peculiar totalmente acorde con su personalidad. Su estilo pictórico se expresa en los distintos géneros: retrato, paisaje, tipos y costumbres, pintura histórica, pintura religiosa, naturaleza inerte y pintura natural.


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